Tras una larga y exitosa carrera profesional como consultor, directivo y profesor liderando personas, equipos y organizaciones, me doy cuenta de que me falta “algo”.

Una crisis de propósito y valores me hacen transitar por un largo y profundo proceso de búsqueda y transformación personal en el que, mi mujer (y mentora), el trekking de alta montaña y la meditación se convierten en las tres palancas de mi cambio personal y profesional.

Como parte de este duro, pero a la vez, fascinante y enriquecedor proceso, en 2015 “descubro” mi pasión por el desarrollo de personas, equipos y organizaciones y decido formarme con los mejores profesionales, nacionales e internacionales, del coaching, el mindfulness y la PNL con el firme propósito de aportar toda mi experiencia vital y profesional para contribuir a la eficacia, el bienestar y la felicidad de las personas, los equipos y las organizaciones.

 

Las tres Palancas de mi cambio

Mi mujer, la montaña y la meditación

¿Qué me han enseñado?

 

Mi mujer: en 2005, un viaje a Irlanda “me cambió la vida”. Allí encontré a la persona mas maravillosa que he conocido jamás y la “responsable” del inicio de todos mis cambios. Con ella comparto dos años extraodinarios en el extranjero, primero en Irlanda y luego en Escocia, intercalado con largos trekkings en parajes increíbles. A su lado descubro una nueva manera de “mirarme y mirar” al mundo y las personas, repriorizo mis valores, muevo el centro de gravedad desde “mi” a los “otros” y las palabras amor, gratitud, perdón y compasión adquieren, para mi, un nuevo y mas maduro significado.

 

La Montaña: llevo mas de una década practicando de manera intensa el trekking de alta montaña por algunas de las principales y mas maravillosas montañas del mundo, como son los Pirineos, los Alpes, los Himalayas, New Zealand, las Highlands….. Son travesías de muchos días, duras, cargando con todo lo necesario para subsistir de manera totalmente autónoma, solos mi mujer y yo. He aprendido el valor del esfuerzo, la exigencia, a convivir con situaciones extremas y disfrutar con ello, a saber que se puede conseguir lo que te propones, que lo importante es el camino, a conocer mis limites mentales y físicos (mucho más lejos de lo que me imaginaba), a ser flexible, a  disfrutar con los amaneceres, las nubes, la niebla, el sol, la lluvia, los olores, la belleza de las plantas, los paisajes….a vivir/subsistir con lo mínimo e imprescindible, a respetar la naturaleza, a no retarla y, sobretodo a valorar lo que eres por encima de lo que tienes. Aprendizajes que no dejan de inspirar mi día a día personal y profesional.

 

La Meditación: en 2014 entré en contacto con la meditación Vipassana de origen Budista en un retiro de silencio de 10 días. Fueron 10 horas diarias de meditación y nada más (o nada menos). Desde entonces ya no he dejado de meditar y llevo ya unos cuantos retiros de silencio. Puedo ahora decir que si el conocer a mi mujer supuso el inicio de mi profundo cambio, la meditación ha supuesto la consolidación del mismo. La meditación me ha abierto posibilidades de desarrollo personal inimaginable para mi hasta entonces. Aceptar y aceptarme (que no resignarme), amar y amarme, no juzgar, estar abierto y, sobretodo, claridad mental y estar en calma conmigo mismo, son tan solo algunas de las maravillas que la meditación me aporta día a día.

 

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